La secesión unilateral de Kosovo de Serbia en 2008 no violó el derecho internacional, dijo la Corte Internacional de Justicia, en un caso que tendría implicaciones para movimientos separatistas alrededor del mundo.
El fallo no vinculante de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) representa un golpe para Serbia y complicará los esfuerzos de la república de la ex Yugoslavia por ingresar a la Unión Europea.
Además, podría llevar a más países a seguir a Estados Unidos, Gran Bretaña y otros 67 a reconocer a Kosovo.
También podría alentar a regiones separatistas de otros países como India, Iraq y Bosnia a buscar una mayor autonomía.
“La Corte considera que la ley internacional general contiene prohibiciones de declaración de independencia no aplicables”, dijo el presidente de la CIJ, el juez Hisashi Owada, en el dictamen aprobado por una clara mayoría y que se entregó en las dependencias del tribunal con sede en La Haya.
“En consecuencia, concluye que la declaración de independencia del 17 de febrero de 2008 no viola la ley internacional general.”
El presidente serbio, Boris Tadic, insistió en que Kosovo sigue siendo parte de Serbia. La declaración creó confusión sobre el camino de Serbia a la membresía de la Unión Europea.
“Serbia nunca reconocerá la unilateralmente proclamada independencia de Kosovo”, afirmó Tadic.
Las noticias de la decisión de la Corte desataron celebraciones en Pristina, capital de Kosovo, donde muchas personas salieron a las calles ondeando banderas de Kosovo, Estados Unidos y Gran Bretaña.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que todos deberían ir más allá del estatus de Kosovo y buscar cooperación.
El ministro de Relaciones Exteriores de Kosovo, Skender Hyseni, afirmó que el veredicto obligaba a Serbia a tratarlo como un Estado soberano.
“Espero que Serbia cambie de opinión para conversar sobre tantos temas de interés mutuo, de importancia mutua”, dijo Hyseni. “Pero esas conversaciones solo pueden tener lugar como conversaciones entre Estados soberanos”, agregó.
Serbia perdió el control sobre Kosovo en 1999, cuando un bombardeo de 78 días de la OTAN puso fin a dos años de guerra entre Serbia y los albaneses de Kosovo.
Tras el bombardeo se estableció una administración de la ONU y una tregua supervisada por la OTAN.
La reacción de Rusia, aliada de Serbia, contrastó con la de Estados Unidos, situación que recordó las tensiones de la Guerra Fría y el riesgo de un estancamiento prolongado en la región, una de las zonas más empobrecidas de Europa.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que la decisión de la Corte no sentaba una base legal para la independencia de Kosovo, ya que solo se refería a la declaración de independencia y no a la legalidad de las consecuencias, como la calidad de Estado ni su reconocimiento.
Fuente: La Prensa Grafica

