La Corte Suprema de Justicia de Honduras pospuso ayer una esperada opinión sobre si el depuesto presidente Manuel Zelaya debe volver o no al poder, un paso clave para superar la crisis política de más de cuatro meses.

El Congreso pidió opiniones no vinculantes de la Corte Suprema y la Fiscalía General para decidir si Zelaya puede o no regresar al poder, basado en un acuerdo logrado a fines de octubre por negociadores del derrocado líder y del presidente de facto, Roberto Micheletti, y auspiciado por EUA.

Tanto Zelaya como Micheletti han llamado al Congreso a tomar ya una decisión. Pero la Corte, que sesionó por seis horas en privado, decidió nombrar una comisión de cinco magistrados que elaborará un dictamen para ser votado por el pleno del tribunal posiblemente el próximo miércoles.

“No se puede dar una opinión a la ligera, se debe analizar debidamente por la importancia del asunto”, indicó Danilo Izaguirre, portavoz de la Corte.

Pese a la crisis política y amenazas de la comunidad internacional de no reconocer los resultados, las campañas hacia los comicios presidenciales del 29 de noviembre siguen adelante, mientras EUA pugna por el completo cumplimiento del acuerdo, que incluye la formación de un gobierno de unidad.

El vicesecretario adjunto de la Oficina del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado estadounidense, Craig Kelly, señaló ayer que las elecciones son parte de la solución a la crisis política, contrastando con las posturas de Zelaya y de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Pensamos que la salida para el pueblo hondureño, parte de la solución, son las elecciones, pero queremos avanzar en el mayor apoyo internacional”, dijo Kelly, quien se reunió por separado con Micheletti y Zelaya, y finalizó ayer una visita a Honduras.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo el martes que el organismo ha descartado por ahora enviar una misión para observar los comicios.

Fuente: La Prensa Grafica.