La crisis en Colombia por la estafa de miles de personas que invirtieron sus dineros en “pirámides financieras” de empresas ilegales, que captan dinero y ofrecen hasta el 300% de rentabilidad, llevó al Gobierno a decretar ayer el estado de emergencia social.

 

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, dijo ayer que el Gobierno declaró la emergencia social por un término de 30 días debido a que la crisis “tiene inmensas repercusiones sociales” y porque “indudablemente son cientos de miles de colombianos” los afectados por el cierre de esas empresas financieras ilegales.

 

Mediante el estado de emergencia, una figura contemplada en la Constitución, “el gobierno puede decretar medidas ágiles y mecanismos especiales de intervención administrativa que, de lo contrario, podrían llevar meses”, explicó.

 

Según las autoridades, en Colombia operan dos centenares de “pirámides”, un esquema fraudulento que ofrece rentabilidades de hasta 300% en pocos meses, usando el dinero invertido por nuevos clientes hasta que quiebran.

 

En una de las primeras medidas del Ejecutivo, la Policía intervino 60 oficinas en 20 departamentos del país en donde operaba la firma DMG, una de las más importantes captadoras.

 

El Gobierno sospecha que DMG, que dice tener unos 200,000 ahorristas y ofrece rentabilidades de hasta 150%, utiliza recursos del lavado de activos del narcotráfico.

 

Incluso Zuluaga señaló hace pocos días que pidió ayuda a la Oficina Antidrogas de Estados Unidos (DEA) para que verifique la procedencia de los fondos de DMG. En una primera reacción a la decisión del Gobierno, el presidente de DMG, David Murcia, aseguró telefónicamente a W Radio de Bogotá que el dinero de sus ahorrantes “no corre peligro”.

 

“Acato la decisión, pero no la comparto y tenemos derecho, como todos los colombianos, a que el presidente (Álvaro Uribe) nos escuche y nos ayude a solucionar esta crisis”, precisó Murcia, quien asegura que su empresa es una comercializadora en la que los clientes adquieren una tarjeta equivalente a lo invertido, con la cual pueden comprar bienes y servicios de un amplio catálogo, consiguiendo en pocos meses reembolsos parciales o totales de sus gastos.


Protestas

Miles de clientes de DMG se congregaron ayer en las plazas de varias ciudades del país, especialmente del suroeste, para protestar por la intervención del Gobierno, y aseguraron que continuarán manifestándose en apoyo a la empresa.

 

En Bogotá, al menos 10,000 clientes de DMG marcharon desde el parque Nacional hasta la céntrica plaza de Bolívar, en donde permanecieron hasta entrada la tarde.

 

Zuluaga dijo que el Gobierno aún no tiene una estimación del número de personas que invirtieron sus dineros en las llamadas “pirámides”, varias de las cuales colapsaron la semana pasada, originando disturbios en varias ciudades del suroeste del país. Sin embargo, anotó que se espera que con la designación de varios agentes interventores en pocos días se pueda inventariar el número de personas y los recursos invertidos en estas empresas.

Fuente: La Prensa Grafica.