El proceso Clearstream se inicia el lunes ante un tribunal de París, que deberá arbitrar un duelo entre dos enemigos jurados, el ex primer ministro francés Dominique de Villepin y el actual presidente Nicolas Sarkozy, además de bucear en los complejos fondos de la política francesa.
De Villepin, primer ministro entre 2005 y 2007, uno de los cinco acusados, estará en el banquillo por "complicidad en denuncia calumniosa, complicidad en el uso de documentos falsos, ocultación de robo y ocultación de abuso de confianza".
Sarkozy, rival de Villepin por la candidatura de la derecha en las elecciones presidenciales de 2007, será una de las 41 acusaciones civiles del caso que arrancó en 2004 y que está basado en una lista falsa de personalidades que tenían cuentas en una entidad financiera luxemburguesa llamada Clearstream.
El proceso sobre un supuesto complot convertido en asunto de Estado, durará más de un mes. Se espera el testimonio de responsables políticos de primer plano, hombres de negocios y también antiguos directivos de los servicios secretos.
De Villepin es sospechoso de haber participado en 2004 en la elaboración de falsas listas de presunta corrupción que implicaba a Sarkozy.
El ex primer ministro, que es pasible de una pena de cinco años de prisión y una fuerte multa, siempre negó los hechos.
Tras una sorda batalla entre los dos hombres, pese a pertenecer al mismo gobierno y a la misma familia política, Sarkozy fue el candidato presidencial de la derecha y ganó las elecciones en 2007.
Fuente: La Prensa Grafica.
