Una querella por piratería fue presentada en Holanda por la asociación ecologista Sea Sheperd, luego de la colisión entre una embarcación de su propiedad y un ballenero japonés en la Antártida, informó ayer la abogada de la organización.

Se presentó la querella “ante la Fiscalía holandesa contra el capitán y la tripulación del barco japonés”, declaró la abogada Liesbeth Zegveld.

La pérdida del Ady Gil —un trimarán futurista fabricado en fibra de carbono y kevlar, que puede alcanzar velocidades de hasta 93 km/h y matriculado en Nueva Zelanda—, que se hundió finalmente ayer, representa una pérdida de más o menos $1 millón, detalló Zegveld.

Una querella civil será presentada después para obtener pago por daños y perjuicios, según la misma fuente.

Nueva Zelanda anunció el jueves la apertura de una investigación sobre el incidente.

La embarcación ligera de Sea Shepherd colisionó el pasado miércoles con el ballenero japonés Shonan Maru 2, a unos 2,500 kilómetros al sur de Tasmania.

La barca se hundió luego de dos días en que manifestantes intentaron remolcarla a una base de investigación francesa.

Los seis tripulantes —un holandés, un australiano y cuatro neozelandeses— fueron recogidos por otra embarcación de Sea Shepherd, el Bob Parker, señaló la organización, y agregó que el ballenero japonés ignoró todos los llamados de auxilio después que la barca quedó inutilizada.

La organización pidió a Nueva Zelanda enviar barcos de la Marina para proteger otras tres embarcaciones, petición que rechazó ayer el canciller Murray McCully.

Fuente: La Prensa Grafica