Sin mostrar ninguna señal de que se haya avanzado en un acuerdo, el gobernante de facto manifestó, luego de estar reunido tres horas con Arias, que en Honduras las elecciones se realizarán en noviembre, como estaba previsto antes del golpe de Estado, y se limitarán a elegir presidente, alcaldes y diputados.
Zelaya y Micheletti se entrevistaron en privado con Arias y no los tres juntos, como se había previsto. “Cada uno puso como condicionante que no estuviera el otro, que no era el momento de estar reunidos”, explicó la ministra de Comunicaciones costarricense, Mayi Antillón.
Ambos líderes políticos nombraron comisiones que permanecerán en San José en los diálogos promovidos por el mandatario costarricense. Al final de la tarde, Antillón anunció que las comisiones habían comenzado a dialogar.
Como representantes del gobierno de facto quedaron el ex canciller Carlos López, los asesores Arturo Corrales y Mauricio Villeda y la ex presidenta de la Corte Suprema Vilma Morales.
A Zelaya lo representan la canciller Patricia Rodas, la diputada Silvia Ayala, el coordinador de COPIN Salvador Zúñiga y el ex canciller Milton Jiménez.
No hubo información de inmediato sobre si Zelaya también partirá o sobre su reacción a la salida de Micheletti.
Ignora a la prensa
El presidente de facto ignoró preguntas sobre un comentario del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, difundido por una emisora chilena, según el cual cualquier eventual solución a la crisis está condicionada a que Manuel Zelaya esté de vuelta en el palacio de gobierno.
Antes de Micheletti, Arias se reunió con el presidente derrocado, quien al término del encuentro ofreció una breve declaración a la prensa.
“Creemos que hemos sido congruentes con la posición de Honduras, que es la restitución del estado de derecho, de la democracia y la restitución del presidente electo por el pueblo hondureño”, sentenció Zelaya, tras la entrevista de hora y media con el mediador.
