El presidente de la República, Mauricio Funes, reveló ayer que entre cinco de los sobrevivientes a la masacre de 72 indocumentados registrada el 22 de agosto en una hacienda de San Fernando, Tamaulipas, México, se encuentra un salvadoreño.

“El testimonio de los tres sobrevivientes (ayudará a la investigación), porque sabemos de un ecuatoriano, luego supimos de un hondureño y sabemos también de un salvadoreño que se encuentra ya en Estados Unidos, que afortunadamente evitó ser asesinado”, dijo Funes durante la ceremonia de repatriación de los compatriotas asesinados en México.

Funes no dio más detalles sobre este nuevo testigo de la matanza, pero dijo que su “testimonio puede ser clave para esclarecer el crimen y sobre todo para establecer la identidad de quienes lo cometieron y de quienes sirvieron de nexo acá en El Salvador para que nuestros familiares hayan viajado sin ninguna condición de seguridad y garantía de que les iban a respetar sus vidas”, agregó.

De acuerdo a los datos proporcionados por la Procuraduría General de México, se han identificado cinco sobrevivientes a los hechos del 22 de agosto.

Las autoridades no dieron más detalles de la situación dEl Salvadoreño. “Tengan un poquito de paciencia, ya iremos dando declaraciones, en este momento no puedo”, dijo Juan José García, viceministro de Salvadoreños en el Exterior.



Reciben cuerpos

Mientras, ayer en un hangar de la Fuerza Aérea arribaron al país los 11 cadáveres de los salvadoreños que han logrado ser plenamente identificados.

Está pendiente la repatriación de dos menores de edad, pero las autoridades aún no tienen la fecha para esa repatriación, ya que actualmente los cuerpos están siendo sometidos a pruebas técnicas de ADN para su respectivo reconocimiento.

El presidente Funes aprovechó la breve ceremonia desarrollada junto a los familiares de las víctimas para rechazar la masacre y comprometerse a ejecutar una profunda investigación del caso. “Rechazamos enérgicamente ese múltiple crimen porque nunca antes en la historia de las migraciones de nuestro país y de América Latina había ocurrido una masacre de tales magnitudes, todavía no alcanzo a explicar la razón que llevó a los criminales a cometer este horrendo hecho”, manifestó.

El mandatario externó además su confianza en que la administración del presidente mexicano, Felipe Calderón —con quien se reunirá la próxima semana—, “logrará esclarecer el crimen y poner bajo la rejas a quienes cometieron este hecho; no solo a sus ejecutores materiales, sino también a quienes pudieron haberlo planificado”.

Asimismo, dijo que no podía responsabilizar de todo esto a México y reconoció las labores que realizan las autoridades por el combate al narcotráfico y el crimen organizado.

En su discurso el presidente reconoció que el Gobierno salvadoreño tiene que hacer más esfuerzos para que el país genere las condiciones adecuadas de más empleo, salud y educación para que los salvadoreños ya no tengan que emigrar hacia otro país.