La reforma fiscal ya es un hecho. La Asamblea Legislativa aprobó, la madrugada de este jueves, las últimas leyes que faltaban, pero los cambios introducidos en las mismas afectarán las proyecciones de recaudación tributaria estimadas por el Ejecutivo. A pesar de eso, el presidente de la República, Mauricio Funes, dijo ayer que se da por “satisfecho”.

“Hubo recortes, reducciones de tasas impositivas que nosotros habíamos planteado, pero las planteamos siempre con un margen, con la cintura suficiente como para poder negociar que si al final decidían bajar esas tasas, no afectará los ingresos del fisco”, afirmó el mandatario.

La reforma original le apostaba a recaudar entre $240 mill y $250 mill, pero tras las primeras modificaciones la cifra bajó a $205 mill, y ahora, tras los cambios, la meta a lograr aún no se tiene clara. “Habrá que hacer cálculos, pero no puedo ser irresponsable y dar cifras que no manejo en estos momentos”, dijo Funes, quien agregó que el equipo de Hacienda trabaja en calcular la nueva meta de recaudación tributaria. “Él (Carlos Cáceres) me dijo que en términos generales no es mucho lo que se reduce, en todo caso buscaremos hacerle llegar esos recursos al fisco llevando a cabo una serie de medidas administrativas”, recomendadas por los empresarios.

Pero aún con la caída en la proyección, Funes dijo que se sentía “satisfecho” de la reforma porque mantiene el “espíritu”, y como ejemplo destacó al aprobación de la declaración patrimonial, esa que en 2004, no tuvo el apoyo legislativo. “Es uno de los artículos que yo más apreciaba, que más peleamos por ellos... nos permite ejercer un buen control y especialmente nos permite establecer la renta presunta con la cual podemos hacer una investigación de los ingresos de los contribuyentes y poder combatir muchas veces la evasión que se da bajo el amparo de la ley”, aclaró.
Bebidas, lo más difícil

“Yo no me canso de decir: quien me demuestre que por cobrar más impuestos al consumo del cigarro, del alcohol o de las cervezas, estamos provocando una debacle económica, entonces yo le doy el premio Nobel de economía”, reforzó el mandatario. Pero la baja que tendrá la nueva proyección tributaria tiene mucho que ver con las modificaciones hechas a estos rubros, sobre todo a las bebidas alcohólicas.

Con impuestos propuestos para las bebidas alcohólicas, el Ejecutivo planificaba recaudar $30 millones. Ahora con los cambios percibirán $22 millones al año. “Con esta modificación el fisco deja de percibir $8 millones; dejar la cerveza como los juguitos es contradictorio”, reclamó el diputado por el PCN, Mario Ponce, minutos antes que en la Asamblea se sometiera a votación este anteproyecto de reforma.

Pero el impuesto ad valórem aprobado para toda la industria (cerveza y licores) fue del 5%. Hacienda había propuesto un 10%.

Otro de los cambios que se dio fue en el impuesto específico. Hacienda pedía para la cerveza $0.09 por grado alcohólico, pero la Asamblea lo dejó en $0.0825. Con eso la cerveza aumentó un cuarto de centavo más (0.0025) de lo que paga ahora como específico.

En licores, una de las más sensibles en la discusión fue el aguardiente que ahora deberá pagar $0.04 por grado de alcohol. La propuesta de Hacienda fue $0.0325 que ya significaba un incremento al impuesto actual, que es $0.015.

“No puedo juzgar si se ha favorecido a un sector, serán los diputados y diputadas que tendrán que explicar”, acotó Funes.

Fuente: La Prensa Grafica.