La Asamblea Legislativa entró ayer en una virtual crisis a raíz de las pugnas por el control de la junta directiva.

El panorama comenzó a enredarse desde horas de la mañana, cuando trascendió que el grupo de los 12 diputados desprendidos de ARENA esperaba la instalación de tres de los suyos en la cúpula del congreso. La llegada del presidente del COENA, Alfredo Cristiani, a la fracción tricolor al mediodía y su permanencia hasta bien entrada la noche incrementó los rumores de que se fraguaba una maniobra política que golpearía a ARENA.

 

Anoche, el pecenista Ciro Cruz Zepeda, presidente de la Asamblea, no se decidía a bajar para hacer el llamado a plenaria a pesar de que el rumor de un posible “curulazo” para sacarlo de la silla presidencial se desvaneció con declaraciones de Mario Tenorio, jefe de fracción de los disidentes, quien aseguraba que no tenían esa intención. “Todavía estamos buscando los últimos entendimientos, los acercamientos para conformar junta directiva”, dijo Tenorio al regreso de una reunión que se presume se celebró en Casa Presidencial.

 

“La coyuntura se mantiene en que el licenciado Zepeda continúe en la presidencia, esta situación se ha generado en un conflicto interior de ARENA, no tenemos intención de que se produzcan cambios más que acceder a la junta”, agregó.

 

Por su parte, Guillermo Gallegos, hasta anoche secretario de la junta directiva, admitía que el tema fue abordado en estas reuniones pero no por ellos. “Nosotros nunca hemos dicho que queremos quitar al presidente Zepeda, que otro lo haya hecho no sabemos”, expresó.

 

Sin embargo, y a pesar de las declaraciones del grupo de los 12, que ahora quieren ser reconocidos como movimiento político separado de ARENA, los rumores de si Cruz Zepeda mantenía o perdía la presidencia continuaron.

 

Pero los disidentes advirtieron que no permitirán una bancada con menor representación legislativa y más puestos en la directiva. “Hay que ver la proporcionalidad”, dijo Tenorio.


¿De 11 a 13?

El escenario más cercano para el acuerdo es que la junta directiva, conformada por 11 plazas, suba a 13 con los dos nuevos puestos para los disidentes, en tanto que la secretaría que ocupa Gallegos la reclamaba también ARENA.

 

Otra versión que trascendió a eso de las 9 de la noche es que el FMLN y el grupo de los 12 se repartirían la presidencia de la Asamblea por períodos iguales en lo que resta de la legislatura.

 

“Estamos buscando entendimiento con la izquierda y derecha, parece que hay accesibilidad para ser reconocidos por todos los partidos políticos como un grupo totalmente establecido; estamos esperando que ARENA nos reconozca, parece que hay accesibilidad para que nos reconozca”, manifestó Gallegos.

Fuente: La Prensa Grafica.