Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Rodolfo González y María Luz Regalado llegaron ayer al Juzgado de Paz de Polorós (La Unión) para iniciar una investigación que permita poner fin al conflicto laboral que mantiene la jueza de este municipio, Alicia Arias, con sus empleados.
La visita de los magistrados surgió luego de conocer que un grupo de pobladores del lugar montó guardia afuera del tribunal para solicitar la remoción de Arias, y tras recibir la petición por escrito de algunos vecinos que ya resienten el mal funcionamiento del tribunal a causa de las constantes disputas entre la juzgadora y el personal.
El delegado añadió que la entrevista con las partes en conflicto es el primer paso para formular un informe que luego se enviará a la CSJ. Después, la Corte determinará cuál será la solución para instaurar de nuevo un clima de respeto mutuo que permita el adecuado funcionamiento de la sede.
“Vamos a rendir un informe a la CSJ a mediados de semana. Hemos escuchado a la jueza, hemos escuchado al personal, pero también queremos oír a los usuarios, a la Policía, Fiscalía para saber un poco la problemática en general del juzgado”, dijo González.
Ambos admitieron que desconocen cuánto tiempo le llevará a la CSJ tomar una decisión sobre este caso, pero aseguraron que se hará en el menor tiempo posible para no afectar a la población local.
El conflicto entre la jueza Alicia Arias y Élida Méndez, secretaria de ese mismo juzgado, así como con otros cuatro empleados, inició en diciembre de 2008, fecha en la que Arias fue trasladada desde San Lorenzo, Ahuachapán, por supuestas desavenencias con su personal.
El presidente de la CSJ, Belarmino Jaime, aceptó que Arias es investigada por la Corte tanto por el caso de San Lorenzo como por los conflictos que han surgido en el Juzgado de Polorós.
Los empleados se han quejado de supuestos malos tratos, abuso de autoridad y acoso laboral por parte de Arias. También la acusan de que no llega a trabajar y que en algunas ocasiones les ha dictado resoluciones por teléfono.
En tanto, Arias ha negado rotundamente cometer estos abusos y considera que todas las denuncias forman parte de un complot en su contra.
Fuente: La Prensa Grafica.
