El imputado extraditado ahora no tiene dos abogados, sino tres, entre quienes figura Ricardo Martínez, experto en materia tributaria y ex defensor de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) en un sonado escándalo judicial.
Además de cambiar de abogados, el dueño de la OBC ha dilatado su presentación ante el tribunal. Debía estar a las 9 a.m. en el centro judicial de San Salvador. Cerca de las 10 a.m. aún no había salido de la prisión de Zacatecoluca, en La Paz.
La unidad de Comunicaciones de los tribunales de San Salvador ha informado que hay atrasos en el traslado de Villatoro desde la prisión de Zacatecoluca hasta los tribunales capitalinos, no obstante, no han precisado a qué obedece la dilación.
Según la Fiscalía General de la República, Villatoro sacó sin autorización de las autoridades financieras unos $8 millones a cuentas bancarias en Estados Unidos. El empresario vivía en Miami, pero las autoridades de ese país decidieron extraditarlo por el desfalco.
Villatoro Monteagudo era procesado, principalmente, por lavado de dinero, pero el tratado de extradición con Estados Unidos –que data de 1911– no contempla esa figura delictiva y fue extraditado por estafa, delito que puede ser conciliado.
El Comité de Afectados dice que siempre ha estado dispuesto a un arreglo, pero la propuesta de Villatoro no les satisface: el imputado quiere su libertad para reactivar OBC y cancelar la deuda. Además, ofrece como garantía documentos de deuda que otras personas tienen con él.
Descartada la posibilidad de negociación, el comité envió cartas a la Procuraduría de Derechos Humanos, a la Corte Suprema, al Consejo Nacional de la Judicatura, a FESPAD, a IDHUCA y a Tutela Legal del Arzobispado, en la que solicitan que se nombren delegados para que asistan al juicio.
El pasado 13 de abril, el Juzgado Séptimo de Instrucción de San Salvador recibió una declaración rendida en la Fiscalía General por la ex gerente de la corredora de bolsa Operaciones Bursátiles de Centroamérica (OBC), Sonia Margarita Soriano de Torres, quien expresó –en carta dirigida al tribunal– su disposición a colaborar en el proceso previo al otorgamiento del criterio de oportunidad (beneficios penales a cambio de declaración).
Soriano de Torres confesó en dos escritos judiciales que viajó hasta Miami y Nueva York, en Estados Unidos, para conocer del manejo de un portafolio de inversión ilegal que nunca fue detectado por las autoridades financieras del país.
“Villatoro me habló por teléfono y me dijo que teníamos que pensar en cómo generar más ingresos para la empresa. Me dijo: ‘Lo he estado pensando mucho y creo que es lo que más nos conviene, se trata de crear un portafolio de inversión en el extranjero’. En la bolsa de Nueva York el dinero generaba un rendimiento mayor”.
Fuente:La Prensa Grafica.
