La Conferencia Episcopal de El Salvador solicitó formalmente al presidente de la República, Mauricio Funes, que vete el decreto legislativo 411 que promueve la lectura obligatoria de la Biblia en los centros educativos públicos y privados.

La entidad, compuesta por los obispos del El Salvador, hizo pública la solicitud ayer a través del máximo jerarca de la Iglesia católica, monseñor José Luis Escobar Alas.

“Con todo respeto, en nombre de la Iglesia católica y de la sociedad en general pedimos al señor presidente hacer uso de su facultad ejecutiva y vetar el mencionado decreto en defensa del estado de derecho”, reza la misiva leída por Alas y que será entregada en el despacho presidencial en las próximas horas.

La postura de la Iglesia católica se basa en los argumentos de que la obligatoriedad es inconstitucional, pues viola el libre culto de religiones en el país, estipulado en el artículo 25 de la Constitución de la República, que establece la garantía del libre ejercicio de todas las religiones.

“El Estado no debe imponerse o prohibir una práctica religiosa. Se está irrespetando a los musulmanes. Por solo uno que fuera hay que respetarlo, por ejemplo”, recalcó Escobar Alas. El arzobispo también negó que se estén tratando de ocultar a los feligreses católicos ciertos pasajes o información bíblica.

El pasado 1.º de julio, la Asamblea Legislativa aprobó con dispensa de trámite y gracias a 45 votos, la lectura, por siete minutos, de la Biblia en los centros educativos como medida de prevención de violencia.

Desde el aval del pleno, diversos sectores de la sociedad se han pronunciado tanto en contra como a favor de la medida.

La semana pasada, organizaciones femeninas mostraron su descontento, pues aseguran que es obligación de los padres de familia promover los valores morales. La escuela no es el sitio idóneo donde deba inculcarse la fe y espiritualidad, aseguran.

“La palabra de Dios debe ser leída en el seno familiar, los templos y en los lugares apropiados para ello. Allí es donde se debe cultivar la fe de los niños y jóvenes”, enfatizó Escobar.

La Iglesia católica se basa en el mismo argumento de las féminas y asegura que la medida no contribuirá a la reducción de los índices de violencia y que promedia 13 homicidios diarios.

Al contrario, la iniciativa, que el máximo jerarca católico tilda como “de buena voluntad”, provocaría un resquebrajamiento social, aseguran de tajo.

La lectura de la Biblia, aislada de la interpretación y en un ambiente carente de fe, no formará valores como pretenden los diputados salvadoreños, dice Escobar.

El tema ha tocado fibras sensibles. En menos de una semana, el Ministerio de Educación cambió su discurso con respecto al decreto. En un principio, el vicepresidente del país y ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, apoyó la lectura de la Biblia para promover valores y generar ambientes armoniosos. “Nosotros en la currícula incluimos contenidos que tienen que ver con los valores. Como ministerio y por ser ley estamos dispuestos a cumplirla. La espiritualidad es un valor”, aseveró en su oportunidad Sánchez Cerén.

Cinco días después, el discurso del titular de Educación cambió y tildó la medida de inconstitucional por violentar el libre culto.
Proponen asignatura

En su lugar, la Iglesia católica propone la inclusión de la materia Moral y Cívica en la currícula educativa como una efectiva forma para formar valores en los niños y jóvenes.

El arzobispo, finalmente, lamentó que la institución que representa no haya sido invitada a las discusiones de las propuestas de modificaciones de la ley antipandillas presentadas por el gabinete de seguridad a la Asamblea Legislativa. Pese a no conocer cuáles son las propuestas que lleva la ley, monseñor Escobar Alas aplaudió la iniciativa.

Fuente: La Prensa Grafica.