lavadoRolando Monroy, jefe de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) de la Fiscalía General (FGR), rechazó ayer haber recibido algún tipo de presión para “parar” alguna investigación a su cargo por delitos de lavado de dinero, tal y como lo señaló en un carta el congresista estadounidense James P. McGovern.

“Nunca he recibido una orden, sugerencia, indicación o siquiera insinuación en el sentido de estancar una investigación”, aseveró el jefe fiscal.

Sin embargo, paralelo a ello, avaló el contenido de la carta. Según Monroy, sí han tenido dificultades y en sacar procesos judiciales adelante, los cuales calificó de “calvarios”; e incluso señaló que “nos han tratado en desigualdad de condiciones ante la defensa de los imputados”.

McGovern envió el pasado 8 de junio una carta a el presidente Mauricio Funes diciendo que el jefe de la UIF había llevado “graves casos de lavado de dinero”, y que fueron detenidos por “altos funcionarios del gobierno anterior”.

Al ser cuestionado acerca de que los señalamientos del congresista son contra ex funcionarios, y no jueces —de los cuales Monroy dijo que “no menos de tres han sido separados por tribunales superiores” —, el jefe fiscal dijo: “Yo lo que puedo creer es que el congresista McGovern tiene otras fuentes de información, y si él asevera eso es porque tiene bajo su conocimiento qué tipo de funcionarios han incidido o han pretendido incidir en el normal desarrollo de los casos”.

Para Monroy, las afirmaciones del congresista estadounidense deben ser “tomadas en serio”, y ser investigadas.

McGovern, además, realizó fuertes señalamientos contra el ex jefe policial de la División Antinarcóticos (DAN), diciendo que “perdió o suprimió” pruebas de un caso de narcotráfico que involucró a Reynerio Flores Lazo.

Según Monroy, de haber recibido órdenes “las tendría por no recibidas”.