Tras siete años dehaber purgado una condena por encontrársele culpable de estrangular a su hija recién nacida, Karina del Carmen Herrera Clímaco recobró ayer su libertad.



Fue el mismo Tribunal Tercero de Sentencia que la condenó en 2002, el que ahora reconoció un error de peritaje y revirtió la decisión impuesta.



"Nuevas pruebas demostraron que el peritaje que se le realizó a la niña estaba incompleto y no fue realizado bajo los protocolos establecidos por Medicina Legal", explicó el juez presidente, Martín Rogel.



En 2002, la Fiscalía acusó a la mujer de haber estrangulado a la bebé minutos después de haber nacido y de meterla en una bolsa negra y ocultarla bajo su cama. Rogel dijo que en ese momento y con base en todas las pruebas se indicó que la mujer era culpable.



Sin embargo, al hacer una nueva revisión de las evidencias se demostró que no había certeza de que la mujer hubiera asesinado con sus manos a la bebé.

El juez explicó que la revisión, solicitada por organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos que acompañaron a la mujer, es una de las alternativas legales que existen para revertir un fallo. "La ley establece que una sentencia puede ser revisada en cualquier momento porque los jueces podemos equivocarnos", dijo Rogel.



Aún así, la Fiscalía todavía tiene un plazo de 10 días para presentar una casación (revisión del caso) si no compartiera la nueva decisión del tribunal. Los fiscales del caso dijeron que iban a revisar el fallo porque este no indicaba que Clímaco no hubiera matado a su hija, sólo que se comprobó que hubo contradicciones en la autopsia.



Sin resarcir daños

Sin embargo, los daños psicológicos o morales que le pudieron haber causado los siete años de cárcel que permaneció presa no serán resarcidos por el Estado.

El juez Rogel explicó que si la mujer hubiera declarado o contribuido a aclarar ese error, el Estado sí tendría responsabilidad civil. No obstante, Clímaco siempre guardó silencio durante el proceso judicial, según aseguró el juez Rogel.