La Fiscalía General de la República recibió ayer un revés en el caso del secuestro agravado en la menor Katya Miranda. La jueza Primera de Instrucción de Zacatecoluca, Miriam Salazar de Argueta, decretó sobreseimiento definitivo a favor del español Walter Antonio Badía Gomis, procesado por portación y conducción ilegal de armas de fuego. Badía es yerno de Carlos Miranda, abuelo de Katya Miranda.
Inicialmente, Badía Gomis fue acusado de homicidio agravado imperfecto en un testigo del caso; y tenencia, portación y conducción ilegal de arma de fuego.
Cuando fue detenido con el resto de acusados, algunos de ellos por secuestro, en el caso Katya, le encontraron un arma. En la audiencia inicial, en el Juzgado de Paz de San Luis Talpa, le decretaron instrucción formal con detención provisional junto al resto de procesados.
Tras una apelación, la Cámara de la Tercera Sección del Centro, con sede en San Vicente, lo sobreseyó provisionalmente por el delito de homicidio agravado imperfecto, mientras que por el caso del arma le otorgó medidas sustitutivas a la detención.
Audiencia
Por este último delito fue citado el lunes pasado para que compareciera a la audiencia preliminar junto al resto de acusados en el caso de la menor.
Sin embargo, la diligencia fue suspendida luego de que la Dirección de Traslado de Reos informó que los imputados se negaron a salir.
Luego de que la jueza suspendió la audiencia, el defensor del español, Juan Andrés Santamaría, solicitó que la audiencia preliminar en contra de su cliente se realizara de forma separada, ya que su caso no tiene relación directa con la causa principal por la cual son juzgadas las demás personas.
La audiencia preliminar se celebró ayer y la jueza Salazar de Argueta decretó sobreseimiento definitivo. La juzgadora tomó como base que la defensa del acusado presentó las pruebas de la legalidad del arma que le fue decomisada al español al momento de su captura en su casa de habitación.
El fiscal Will Walter Ruiz dijo que respetan el fallo, pero que le asiste a la Fiscalía el derecho de poder impugnarlo.
La menor Katya Miranda fue violada y asesinada en 1999. Su abuelo paterno fue procesado, pero fue sobreseído. El caso prescribió en 2009.
Fuente: La Prensa Grafica.
