Todas las reuniones concluyeron con una modificación en la junta directiva del órgano del Estado que, se supone, actúa en representación directa de todos los votantes del país.

El resultado: una nueva correlación de fuerzas en la que ARENA, la segunda fuerza política del país, perdió el poder que una vez ostentó, y en la que el nuevo bloque, liderado por el FMLN, tiene la llave para aprobar decretos que requieren mayoría. El presupuesto para 2010 y la elección del procurador general son algunos temas clave pendientes.

La nueva aritmética legislativa, en la que ARENA y PDC ahora aparecen juntos con apenas 25 votos, le ha dado nuevamente la ventaja al recién conformado bloque entre FMLN, el PCN y los disidentes areneros, que en conjunto tienen la mayoría calificada para decisiones trascendentales de país, como la aprobación del prespuesto para 2010 o la elección del procurador general.

El más reciente fruto de esta nueva correlación: el cambio en la conformación de la junta directiva de la Asamblea Legislativa, que estará presidida, hasta mediados del periodo, por Ciro Cruz Zepeda, pero que luego liderará el efemelenista Sigfrido Reyes. La nueva directiva tiene ahora 13 miembros, tres de los cuales pertenecen a los disidentes de ARENA, luego de restarle un puesto al PDC.

“La realidad política poselectoral obliga a esta Asamblea Legislativa a realizar en su seno esfuerzos de entendimiento y concertación para alcanzar, ante esta nueva realidad, un verdadero diálogo”, reza el protocolo de entendimiento leído y aprobado el sábado en la madrugada por la nueva correlación legislativa.

Con 58 votos y 20 curules vacíos, de los diputados areneros que decidieron salirse del pleno en señal de protesta, fue aprobado este nuevo protocolo que además de aumentar de 11 a 13 el número de directivos, modifica las presidencias y secretarías de las comisiones de trabajo en este órgano de Estado.

 

“ARENA reitera su posición de respeto a la institucionalidad”, fue la reacción inmediata de la fracción arenera que dos semanas atrás vio públicamente destruida su unidad cuando 12 de sus diputados decidían desconocer a las autoridades partidarias. “Son mercaderes”, dijo el jefe de la bancada, Donato Vaquerano, al referirse a su ex jefe de fracción y seguidores que esa noche, junto al PCN, recompusieron la aritmética legislativa dejando sin control legislativo a la principal fuerza política de oposición y con un representante menos en la junta directiva. ARENA se retiró después de ofrecer su opinión sobre el acto, al que tacharon de inconstitucional.

 

El coordinador de la bancada del FMLN, Medardo González, celebró el acuerdo acompañado por el PCN y los diputados disidentes de ARENA, que se siguen considerando a la derecha del espectro político. “Este puede ser un día histórico, porque puede iniciarse la construcción de una correlación de fuerzas políticas que rompan con una forma de hacer política”, dijo el efemelenista cuando en el pleno se comenzaron a hacer las propuestas para la nueva junta directiva.

 

“Rompe con formas y métodos apegados a las dictaduras. El Salvador necesita avanzar en sus sistema político, político electoral...”, continuó González. Además, presentó a Sigfrido Reyes como la carta de su partido para ocupar la presidencia de la Asamblea a partir del 1.º de febrero de 2011 y a Lourdes Palacios para ocupar una secretaría. El FMLN pasó de tres a cuatro escaños.

 

Ciro Cruz Zepeda, sentado en la silla presidencial hasta el 31 de enero de 2011 según el nuevo protocolo, no se mostró con total satisfacción, pero la negociación que encabezó llevó a su partido a mantener los tres puestos en la junta. Fue el pecenista Mario Ponce quien propuso a los disidentes que subieron a la junta: Guillermo Gallegos, Miguel Ahues y César García.

 

El PDC fue de los golpeados por el acuerdo. Rodolfo Parker, secretario general que hasta el viernes ocupó una vicepresidencia, fue sustituido. Conociendo el acuerdo previo no subió a su curul en la mesa directiva y recibió el anuncio desde la llanura, donde minutos antes de la modificación de agenda pidió, sin éxito, al pleno priorizar los temas de país y no la repartición de cargos: “Suplicamos que primero se vean las piezas del quehacer legislativo, por las que nos pagan”, dijo.

 

La votación continuó. El PDC, a pesar de todo, votó por los nuevos directivos y el único obstáculo lo puso el diputado por Cambio Democrático Douglas Avilés, quien se abstuvo de votar “porque no participamos en el proceso de la toma de esta decisión”, dijo sin referirse a razones que otros marcaban como “violación a la institucionalidad del país”.

 

Guadalupe Vásquez, diputado de los 12 disidentes que decidieron darse el nombre de GANA (Gran Alianza de Unidad Nacional), no llegó a la plenaria dando paso a que en los corredores de la Asamblea se diera el rumor que sería el primero de los rescatados por el debilitado bloque de derecha en este órgano de Estado.

 

Fuentes de la derecha aseguran que al menos cuatro de los 12 disidentes podrían comenzar ser relegados del grupo, del que terminarán saliendo.

Fuente: La Prensa Grafica.