REGLAMENTO GENERAL DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO PARA MENORES INFRACTORES

Materia: Derecho de Menores Categoría: Reglamento 
Origen: MINISTERIO DE JUSTICIA Estado: Vigente
Naturaleza : Decreto Ejecutivo
Nº: 105 Fecha:11/12/95
D. Oficial: 237 Tomo: 329 Publicación DO: 21/12/1995
Reformas: S/R
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REGLAMENTO GENERAL DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO PARA MENORES INFRACTORES.

DECRETO Nº 105.-

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE EL SALVADOR,

en uso de sus facultades constitucionales y de acuerdo con lo prescrito por el Art. 121, de la Ley del Menor Infractor, emitida por Decreto Legislativo Nº 863, de fecha 27 de abril de 1994, publicado en el Diario Oficial Nº 106, Tomo Nº 323 de fecha 8 de junio del mismo año,

DECRETA el siguiente:

REGLAMENTO GENERAL DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO
PARA MENORES INFRACTORES.
TITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

CAPITULO I

OBJETO Y NATURALEZA

Objeto

Art. 1.- El presente Reglamento tiene por objeto establecer las normas a que deberán sujetarse los menores que con motivo del resguardo o el cumplimiento de la medida de internamiento, se encuentren en los centros previstos para ello, así como la administración de dichos centros, que dependen del Instituto Salvadoreño al Menor.

Naturaleza de los servicios

Art. 2.- El Instituto Salvadoreño de Protección al Menor, así como sus Centros de Internamiento, que en el texto de este reglamento se denominan “el Instituto” y “los centros”, deberán brindar sus servicios enmarcados en el proceso de formación integral del menor, así como su reinserción a su familia y a la sociedad.

CAPITULO II
DERECHOS, DEBERES Y PROHIBICIONES DE LOS INTERNOS

Derechos

Art. 3.- Sin perjuicio de los derechos establecidos en la Constitución, Tratados, Convenciones, Pactos y demás instrumentos internacionales suscritos y ratificados por El Salvador, así como en otras leyes secundarias, todo interno tendrá los derechos siguientes:

a) A que el centro donde se encuentre en resguardo o cumpliendo la medida de internamiento, cuente con instalaciones adecuadas, y servicios sanitarios y médicos mínimos para garantizar la preservación de su vida, salud e integridad física;

b) A un régimen alimenticio adecuado para el mantenimiento de su salud;

c) A recibir un trato digno y ser designado por su nombre. Si posee algún documento de identidad, éste será conservado por la administración del centro con obligación de proporcionárselo de inmediato al menor en caso necesario. La administración del centro expedirá a cada interno un documento que lo identifique con su correspondiente fotografía;

d) A vestir dignamente y a que se le respeten sus costumbres personales, dentro de las limitaciones que establezca la administración del centro. A los internos que abandonen el centro o salgan de él se les permitirá usar sus propias prendas de vestir;

e) A un proceso educativo que le posibilite su desarrollo físico, cultural y emocional, el cual debe comprender el aprendizaje y capacitación laboral acorde a sus aptitudes personales;

f) A la libertad ambulatoria dentro del centro, solamente limitada por las reglas propias del proceso educativo que se le está aplicando;

g) A las visitas familiares;

h) A las visitas íntimas, siempre que pruebe su estado de casado o de conviviente de acuerdo a la legislación de familia;

i) A la información de medios de comunicación social;

j) A reunirse privadamente con el juez competente, el director del centro, el fiscal de menores, el procurador de menores, el procurador para la defensa de los derechos humanos, con el equipo técnico del centro, o su defensor respecto de cualquier situación que afecte sus derechos;

k) A recibir orientación espiritual; y,

l) Los demás que establece este reglamento.

Deberes

Art. 4.- Son deberes de los internos:

a) Cumplir las normas que regulan la vida dentro del centro;

b) Cumplir las sanciones disciplinarias que le fueren impuestas conforme al procedimiento que este Reglamento establece;

c) Respetar los derechos de los demás internos, del personal del centro y de todas las personas con quienes se relacionan;

d) Someterse al proceso educativo;

e) Preservar el buen estado de las instalaciones y del equipo del centro; y

f) Los demás que establece este reglamento.

Prohibiciones

Art. 5.- Se prohibe a los internos tener consigo o usar:

a) Armas de cualquier clase, o su elaboración;

b) Bebidas alcohólicas;

c) Drogas no legales;

d) Medicamentos prohibidos por el personal médico del centro;

e) Objetos de uso personal valiosos como joyas u análogos;

f) Dinero en cantidades que superen sus gastos personales;

g) Libros y materiales pornográficos y violentos;

h) Juegos de azar para realizar apuestas; e,

i) Las demás que establece este reglamento.

CAPITULO III
REGIMEN INTERNO DE LOS CENTROS

INGRESO

Art. 6.- El ingreso de los menores a los centros se hará previa entrega al Director del mismo o a quien haga sus veces, de la correspondiente orden escrita firmada y sellada por el juez, fiscal o la autoridad competente que privare de libertad al menor, de conformidad a la Ley del Menor Infractor.

Al ingresar al centro, el menor deberá recibir copia de este reglamento y un folleto explicativo de sus derechos, deberes y prohibiciones. Si el menor no supiere leer se le proporcionará además dicha información verbalmente, de manera que la comprenda perfectamente, y se dejará constancia de ello en el expediente del interno.

Los menores en resguardo deberán estar separados de los que cumplen internamiento provisional o definitivo.

Registro y expediente

Art. 7.- La administración de cada Centro está obligada a llevar un Libro de Registro, y a formar un expediente de cada interno.

El Libro de Registro deberá estar foliado, sellado y autorizado por la Dirección Ejecutiva del Instituto; pero se podrá adoptar otro sistema siempre que éste garantice el control del ingreso. En este Registro deberá consignarse la siguiente información.

a) Datos personales, señas especiales y fotografía del menor;

b) Día y hora de ingreso, así como la del traslado o salida del menor;

c) El motivo del ingreso y la autoridad que lo ha ordenado; y,

d) Notificación del ingreso, traslado y liberación a los padres, tutores o responsables del menor.

El expediente personal de cada menor contendrá además de la información antes señalada, los datos de la resolución que ha impuesto la medida y los relacionados con la ejecución de la misma, los informes médicos y demás actuaciones judiciales y disciplinarias.

Los expedientes son confidenciales y sólo las partes o personas autorizadas por orden escrita del juez podrá tener acceso a ellos para su consulta. Todo ello sin perjuicio del uso estrictamente técnico que el personal especializado del centro realice con los expedientes.

Examen médico

Art. 8.- Todo menor al ingresar al centro, deberá ser examinado, con el objeto de comprobar malos tratos y verificar cualquier estado físico o mental que requiera tratamiento especial.

Clasificación y asignación

Art. 9.- Todo menor que sea ingresado deberá ser entrevistado por los especialistas del centro a fin de elaborar el estudio sicosocial que corresponda, tomando también en consideración los anteriores estudios realizados al menor, y poder determinar el lugar más adecuado para su ubicación, así como el tipo y nivel necesario de programas o de tratamiento que deberá aplicarsele.

Dentro de todo centro deberán existir las separaciones de internos que sean necesarias respecto a la edad, sexo, estado físico o mental, internamiento provisional, definitivo, o resguardo.

Programas de los centros

Art. 10.- La administración deberá proyectar y desarrollar programas que ayuden a los menores a su formación integral y reinserción en su familia y en la sociedad, así como a atenuar los prejuicios contra esos menores.

Los representantes de organismos gubernamentales o no gubernamentales, nacionales o extranjeros, que puedan colaborar en la prestación de servicios a los menores, deberán tener acceso a dichos programas, previa autorización y evaluación por el juez de las medidas, en coordinación con el Instituto.

Beneficios

Art. 11.- La buena conducta y acciones positivas con respecto a como responde el menor al proceso educativo, se tomarán en cuenta por el juez competente, previa opinión de los especialistas o a petición de éstos, para efectos de otorgarle al interno el beneficio de la libertad asistida, imposición de reglas de conducta, servicios a la comunidad o el internamiento de fin de semana.

Tratamiento especial

Art. 12.- Si el menor adoleciere de deficiencia mental, física, o fuere adicto a sustancias que produzcan dependencia o acostumbramiento, deberá la administración comunicarlo de inmediato al juez que lo hubiere remitido, para que éste ordene lo que corresponda, de conformidad a la Ley del Menor Infractor.

Permisos

Art. 13.- Al menor se le otorgarán permisos especiales para salir del centro por motivos educativos u otra razón de importancia los que serán autorizados por el juez de ejecución de medidas, con base en las recomendaciones de los especialistas encargados de dar apoyo al menor durante el cumplimiento de la medida de internamiento.

En caso de urgencia, cuando no sea posible obtener la autorización del juez de ejecución de medidas, el permiso podrá otorgarlo el director del centro, previa opinión de los especialistas.

Traslados

Art. 14.- Los traslados de menores que por cualquier naturaleza deban realizarse de un centro a otro, se harán por resolución del Juez de Ejecución de Medidas, durante el cumplimiento de la medida de internamiento definitivo, o el Juez de Menores, durante el cumplimiento del internamiento provisional, la que deberá ser comunicada de inmediato a los padres, tutores o responsables del menor.

El traslado se hará a costa de la administración del centro, respetándose lo establecido en la Ley del Menor Infractor.

Estado de Emergencia

Art. 15.- El Director del Centro podrá declarar en su establecimiento o en algún sector del mismo, el estado de emergencia en situaciones de caso fortuito o fuerza mayor como son terremoto, incendio, inundación, invasión, motín, fugas u otros de análoga naturaleza, por un plazo que no exceda de ocho días, restringiéndoseles a los internos los derechos previstos en los literales f), g), h) e i) del Art. 3 del presente reglamento; tal decisión queda sujeta a confirmación o revocación del juez de ejecución de medidas competente por razón del territorio en un término no mayor de tres horas de declarado dicho estado. El Juez deberá comunicar su resolución inmediatamente a la Dirección Ejecutiva del Instituto, para su conocimiento. En caso que hubieren dos jueces competentes, la resolución antes mencionada podrá requerirse a cualquiera de ambos.

Egreso

Art. 16.- La libertad del interno sólo podrá ser autorizada mediante orden escrita firmada y sellada de la autoridad judicial competente o del fiscal de menores cuando procediere, la cual se agregará al expediente respectivo.

El egreso deberá hacerse constar en el expediente del interno, especificándose la resolución que lo fundamenta.

CAPITULO IV
PROGRAMAS DE LOS CENTROS

Programas

Art. 17.- Los programas que se desarrollarán en los centros deberán ser impartidos por personal capacitado en el área sicológica, social, pedagógica y médica.

La escolarización, la capacitación profesional y la recreación serán obligatorias, dentro de ellos y conforme a las posibilidades, prestarsele especial atención al grupo familiar del menor.

No obstante los servicios que obligatoriamente deben brindarse a los menores, el centro podrá organizar otros programas que tengan por finalidad la educación integral de los mismos.

Educación

Art. 18.- Todo menor recibirá enseñanza básica que lo capacite para desempeñarse como ciudadano útil. Se desarrollarán programas oficiales adaptados para personas privadas de libertad, combinando modalidades formales y no formales que favorezcan la autoestima y su vinculación con el exterior, a fin de que, al obtener su libertad, el menor pueda continuar sus estudios sin dificultad.

El centro deberá contar con una escuela de enseñanza básica. No obstante, simpre que sea posible, esta enseñanza deberá impartirse fuera del centro, en escuelas de la comunidad; los menores que presenten problemas cognoscitivos tendrán derecho a recibir enseñanza especial.

Los certificados de estudios básicos o de cualquier otra índole, otorgados al menor durante el cumplimiento de las medidas deberán ser expedidos por la institución responsable de impartir la enseñanza, y no se indicará en ellos su situación jurídica.

Cada centro deberá contar con una biblioteca que le permita a los menores el acceso a la información adecuada a su proceso de reinserción social.

Formación Profesional

Art. 19.- Todo menor, conforme a sus aptitudes personales, deberá recibir formación y capacitación que lo habilite para ejercer o perfeccionarse en alguna profesión u oficio y le facilite su reinserción en su familia y la sociedad.

Trabajo

Art. 20.- La administración del centro podrá autorizar que los menores, según su capacidad y con las limitaciones legales, realicen un trabajo remunerado para terceras personas, salvo el de labores domésticas para el buen funcionamiento del centro y el comprendido en el Inciso tercero del presente artículo, los que no serán remunerados. El menor podrá optar por la clase de trabajo que desee realizar. El Salario se pagará en la cuantía según la forma pactada por las partes y de conformidad con la Ley. La remuneración, en ningún caso podrá ser menor al saladiro mínimo establecido por la Ley.

Previo consentimiento del menor podrá reservarse una parte de la remuneración que reciba, para constituir un fondo de ahorro que será depositado en una cuenta bancaria de ahorro administrada por la trabajadora social del centro y supervisada por el menor, la cual se le entregará cuando finalice la medida de internamiento; y el remanente podrá ser utilizado por el menor para sus gastos personales o enviárselo a su familia.

Cuando los menores se encontraren cumpliendo un programa de formación o capacitación laboral, su trabajo no será remunerado y el producto que se obtenga de la venta de éste, se destinará para el mantenimiento de la maquinaria y equipo de los talleres del centro.

La organización y métodos del trabajo, deberán asemejarse lo más posible al de trabajos similares en la comunidad, a fin de preparar al menor para las condiciones laborales en libertad.

Actividades recreativas y culturales

Art. 21.- Todo menor dispondrá de un tiempo suficiente para ejercicios físicos, durante el cual deberá proporcionársele educación física y recreativa adecuada.

También deberá disponer el menor de un tiempo adicional para actividades de esparcimiento, culturales o para desarrollar aptitudes en artes u oficios.

Atención médica general y especializada

Art. 22.- EL centro debe contar con una clínica para atención médica adecuada de los menores, tanto preventiva como curativa. Estos servicios, cuando sea posible, podrán prestárseles a los menores en las clínicas asistenciales que funcionen en la comunidad.

Sólo se administrarán al menor aquellos medicamentos necesarios, prescritos por médico calificado. Se prohibe, aún con el consentimiento del menor, la aplicación de cualquier clase de experimento que atente contra su vida, salud o integridad física, salvo que se tratare de exámenes médicos generales.

Todo menor que sufra enfermedad mental o discapacidad física grave deberá ser tratado en uns institución especializada, bajo supervisión médica independiente del centro.

Contacto comunitario

Art. 23.- La administración del centro deberá utilizar todos los medios que sean posibles a fin de que los menores tengan una comunicación adecuada con el mundo exterior, conforme a los derechos y prohibiciones que fija este Reglamento, para preparar su reinserción en su familia y en la sociedad.

CAPITULO V
ADMINISTRACION DE LOS CENTROS

Organización

Art. 24.- La administración de los centros deberá adoptar una forma y gestión que facilite la comunicación entre los diferentes niveles del personal y permita el eficaz desempeño de sus funciones.

Personal

Art. 25.- El personal de los centros deberá reunir requisitos de competencia, integridad moral y actitud humanitaria para tratar con menores, y existir en número suficiente, particularmente el de especialistas como abogados, médicos, educadores, trabajadores sociales, sicólogos, siquiatras y otros, el cual deberá ser cuidadosamente seleccionado y evaluado previamente a su nombramiento, contratación o ascenso, y con posterioridad a éstos, periódicamente.

Obligaciones y prohibiciones

Art. 26.- El personal de los centros, en el desempeño de sus funciones, deberá respetar y proteger la dignidad y los derechos humanos fundamentales de todos los menores, particularmente:

a) Respetar las disposiciones de la Ley del Menor Infractor y del presente Reglamento; y cuando tenga conocimiento de algún acto de corrupción o que estime violatorio a dichas disposiciones, deberán comunicar inmediatamente a sus autoridades superiores y a las que tengan competencia de supervisión;

b) Respetar el derecho de los menores a su intimidad, particularmente los asuntos confidenciales acerca de los menores o su familia, que conozcan con motivo de sus funciones;

c) Perfeccionar y actualizar sus conocimientos y capacidad profesional a través de los cursos de formación que organice la administración, de manera que le permita desempeñar eficazmente sus funciones, en particular la capacitación en sicología infantil, protección de la infancia y normas internacionales;

d) No portar ni utilizar armas de fuego, salvo en los casos y circunstancias que expresamente determina esta Reglamento;

e) No infligir, instigar o tolerar acto alguno de maltrato físico, sexual o emocional, castigo o medida correctiva o disciplinaria cruel, inhumana o degradante; y,

f) Cumplir las demás obligaciones y prohibiciones que establece este Reglamento.

Cualquier infracción del personal a las obligaciones y prohibiciones que anteceden, será sancionada de conformidad a lo establecido en la legislación de menores.

Limitaciones a la coerción física y del uso de la fuerza

Art. 27.- El personal de custodia y el de vigilancia no portará ni empleará armas de fuego dentro del centro contra menores y sólo podrá hacerse uso de la fuerza, instrumentos de coerción o armas de fuego en casos excepcionales, es decir, cuando se hayan agotado y fracasado todos los demás medios de persuación y cuando se trate de defensa propia o de otras personas, o con el propósito de evitar la comisión de un delito y el interno oponga resistencia; e impedir la fuga.

Control externo

Art. 28.- El personal de vigilancia encargado del perímetro exterior de los centros podrá portar y utilizar armas de fuego de uso civil, en las siguientes circunstancias:

a) Vigilancia y control perimetral externo del centro;

b) Cuando se hayan agotado y fracasado todos los demás medios de persuación en los casos que menciona el Artículo anterior, respetando las reglas para el empleo de las armas de fuego establecidas en este Reglamento; y,

c) Cuidado y seguridad de los menores en traslados de cualquier naturaleza.

Reglas para el empleo de las armas de fuego

Art. 29.- El uso de las armas a que se refieren los dos Artículos anteriores se regirá por las siguientes reglas:

a) Se deberá respetar la vida del menor y de terceras personas;

b) El uso de las armas se hará sólo cuando resulten ineficaces otras formas de persuación;

c) El uso de las mimas, será proporcional a la agresión o situación; y,

d) Cuando sean utilizadas, se deberá dar informe inmediatamente al Director del centro o al que haga sus veces.

Depósito y control de armas de fuego

Art. 30.- El todo centro habrá un depósito para resguardo de las armas de fuego, el cual estará a cargo del jefe del personal de vigilancia. Los miembros del personal de vigilancia responderán por las armas de fuego y municiones que se les entreguen.

CAPITULO VI
DISCIPLINA

Objeto

Art. 31.- Las sanciones disciplinarias deben contribuir a la seguridad y a la vida ordenada dentro del centro, y ser compatibles con el respeto a la dignidad del menor y el fin principal del tratamiento institucional.

Naturaleza

Art. 32.- Ningún menor estará sujeto a sanciones disciplinarias que constituyan un trato cruel, inhumano o degradante.

Quedan prohibidos las sanciones colectivas, los castigos corporales, el aislamiento absoluto o la reducción de alimentos, y no se deberá sancionar más de una vez por la misma infracción disciplinaria.

Cuando el menor denotare agresividad excesiva, podrá mantenerse en celda individual, lo cual no se entenderá como aislamiento absoluto.

Ningún menor podrá imponer, ejecutar o colaborar en la ejecución de sanciones disciplinarias.

Faltas disciplinarias

Art. 33.- Son faltas disciplinarias de los internos las siguientes:

a) Incumplir las normas reguladoras de la vida interna del centro;

b) Irrespetar los derechos de los demás internos, de los miembros del personal del centro, y de las personas con quienes se relacionan; y

c) Infringir cualquiera de las prohibiciones que este reglamento establece.

Sanciones disciplinarias

Art. 34.- Las sanciones disciplinarias que podrán imponerse por la Junta Disciplinaria a los menores, en los casos de faltas mencionadas en el Artículo anterior son las siguientes:

a) Amonestación verbal privada;

b) Mayor participación en las labores domésticas del centro;

c) Suspensión de visitas familiares hasta por cuatro veces;

d) Privación o limitación de actividades de esparcimiento, hasta por un máximo de seis días;

e) Suspensión del derecho de visita íntima hasta por el máximo de un mes; y

f) Restricciones de libertad ambulatoria en cierta zonas del centro, hasta por un máximo de ocho días.

Si el menor cometiere una infracción constitutiva de delito o falta penal, se comunicará inmediatamente al juez competente.

Las sanciones disciplinarias deberán ser aplicadas proporcionalmente a las faltas cometidas, tomando en consideración especialmente la mayor o menor gravedad de éstas, su reiteración y la personalidad del menor.

TITULO II

PROCEDIMIENTOS

CAPITULO I

PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO

Queja administrativa

Art. 35.- Todo menor podrá presentar quejas ante el Director del centro, o a quien haga sus veces, en los caso que ocurra cualquier violación a las disposiciones legales o reglamentarias referentes a derechos del menor. La queja deberá ser investigada por dicho funcionario de inmediato y comprobada su veracidad, ordenará restablecer el derecho conculcado.

Cuando el Director del centro o quien haga sus veces incurriere en lo expresado en el Inciso anterior, la petición la presentará el menor a través de sus padres, tutores o responsables ante la Dirección Ejecutiva del Instituto, para que investigue y resuelva lo pertinente.

El responsable de acto indebido quedará sujeto a la sanción correspondiente.

CAPITULO II
PROCEDIMIENTOS DISCIPLINARIOS

Junta Disciplinaria

Art. 36.- En todo centro habrá una Junta Disciplinaria, organismo colegiado que impondrá las sanciones y que está integrada por el Director del centro y el equipo multidisciplinario del establecimiento.

Procedimiento para Imponer las sanciones

Art. 37.- La Junta Disciplinaria, al tener información sobre la falta que se le atribuye al menor, deberá abrir un expediente y notificar al menor la infracción por la que se le pretende sancionar. También se notificará al defensor, al juez de ejecución de medidas competente por razón del territorio, a los padres, tutores o responsables del menor, al fiscal de menores, el procurador de menores y a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

La Junta disciplinaria citará a las personas arriba mencionadas a una audiencia oral que deberá realizarse dentro de las setenta y dos horas siguientes a la notificación, luego de la cual, la junta resolverá en la misma audiencia.

Si procediere aplicar sanciones, éstas serán recurribles con efecto suspensivo ante el juez de ejecución de medidas.

TITULO III
CAPITULO UNICO
DISPOSICIONES TRANSITORIAS Y FINALES

Sectores especiales temporales.

Art. 38.- La medida de internamiento definitivo deberá cumplirse preferentemente en los centros destinados especialmente para menores. No obstante y mientras no existan suficientes centros de internamiento de menores, el Ministro de Justicia podrá autorizar la apertura de sectores especiales en establecimientos del sistema penitenciario de adultos, para atender penados. Estos sectores deberán funcionar con la debida separación física, de manera que los internos no sean vulnerables a las influencias negativas de los reclusos adultos.

Vigilancia y control perimetral externo transitorio, de los Centros de Internamiento.

Art. 39.- Mientras no exista personal del instituto para vigilar y controlar el perímetro externo de los Centros de Internamiento, se encargará de ello la Dirección General de Centros Penales, cuyo personal está obligado a cumplir las órdenes del Director del Centro de Internamiento. Este personal actuará en todo caso aplicando las disposiciones de este Reglamento.

Intervención policial externa en caso de emergencia.

Art. 40.- Cuando en caso de emergencia el personal de vigilancia no pudiere controlar temporalmente la situación interna del centro, podrá el Instituto solicitar la asistencia de la Policía Nacional Civil para el sólo efecto de vigilar y controlar el perímetro exterior del centro, para evitar fugas y garantizar la seguridad pública, mientras el personal idóneo controla la situación.

Aplicación supletoria

Art. 41.- En todo lo que no estuviere expresamente regulado en el presente Reglamento, se aplicarán supletoriamente el Código Penal, el Código Procesal Penal y los instrumentos internacionales sobre la materia.

Vigencia.

Art. 42.- El presente Decreto entrará en vigencia ocho días después de su publicación en el Diario Oficial.

DADO EN CASA PRESIDENCIAL: San Salvador, a los once días del mes de diciembre de mil novecientos noventa y cinco.

ARMANDO CALDERON SOL,
Presidente de la República.

RUBEN ANTONIO MEJIA PEÑA,
Ministro de Justicia.

D.E. Nº 105, del 11 de diciembre de 1995, publicado en el D.O. Nº 237, Tomo 329, del 21 de diciembre de 1995.


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